La pornografía, si se discute desde un punto de vista moral, tiene más contras que pros, algo que la sociedad actual ha utilizado para censurarla y sancionarla. El problema, es que, en las acusaciones hacia la pornografía nunca se tiene como base un punto de vista científico, algo que siempre crea polémica y debates constantes sobre lo que está bien o mal.

Si se observa la pornografía desde el ámbito científico, se pueden observar cosas tanto positivas como negativas, esto según la cantidad de material pornográfico que se consuma. Todo esto puede generar la pregunta: ¿Ver un m video porno afecta a mi estado de salud? Y la respuesta es: depende de varios factores.

¿Cuánto material se consume?

Se ha demostrado a través de estudios que el porno afecta el organismo gradualmente según la cantidad de veces que se recurre a él, llegando a generar dependencia en personas que son adictas, junto con otras consecuencias psicológicas como sentimiento de culpa o de vergüenza, ansiedad, depresión e incluso ira.

Se puede clasificar como adicto al porno a alguien que prefiera masturbarse observando pornografía que tener relaciones con su pareja, o alguien que no quiera salir de su casa por preferir pasar las horas viendo videos para adultos. Estas conductas afectan la interacción con la sociedad y por consecuente la salud mental.

La edad y la madurez

La edad que se tiene también es otro factor que influye a la hora de ver pornografía, siendo la adolescencia una etapa de más vulnerabilidad. Entre los 12 a los 18 años, el joven entra en una etapa de identificación de sus sentimientos y gustos, y si en esta etapa se consume este material en exceso, podrían traer consecuencias a futuro, como insensibilidad, rechazo al afecto físico, nerviosismo, abstinencia social y baja autoestima.

Es inevitable la curiosidad juvenil, pero hay un punto donde el organismo comienza a depender del estímulo visual para alcanzar placer, algo que puede acarrear las consecuencias psicológicas anteriormente mencionadas.

Valorar desde una perspectiva terapéutica

Actualmente muchos sexólogos recomiendan la pornografía a parejas con problemas de acoplamiento sexual, falta de interés, debido a que la pornografía puede despertar fácilmente la pasión en el hombre y puede ayudar a la mujer a llegar al orgasmo de forma más rápida, esto puede ayudar a mejorar su vida sexual, y en consecuencia su calidad de vida y su salud.

La pornografía se puede clasificar dentro de las cosas que, en exceso, pueden generar consecuencias dañinas para la salud, pero teniendo madurez sexual y sabiendo sacarle provecho, puede usarse como una herramienta para mejorar la calidad de vida, esto desde un punto de vista erótico. Con sus pros y sus contras la pornografía seguirá siendo un tema de debate interesante en muchos aspectos.